¿Qué es un préstamo personal? Es un préstamo de importe medio o alto (desde 1.000 € hasta 15.000 € o más) que se devuelve en cuotas mensuales a lo largo de meses o años. A diferencia del minicrédito, permite financiar proyectos grandes (un coche, una reforma, estudios) con una cuota asumible. El dato clave para comparar es la TAE: cuanto más baja, más barato el préstamo.
Un préstamo personal es dinero que una entidad te presta para un fin no vinculado a un bien concreto, y que devuelves en cuotas mensuales fijas durante un plazo pactado (de 12 a 60 meses o más). Los importes van desde unos 1.000 € hasta 15.000 € o más según tu perfil.
¿Para qué se usan los préstamos personales?
Comprar un coche o una moto.
Hacer una reforma en casa.
Financiar estudios o formación.
Cubrir un gasto grande (boda, mudanza, salud).
Reunificar deudas en una sola cuota más baja.
Cómo comparar: fíjate en la TAE
Al comparar préstamos personales, el error más común es mirar solo la cuota. Lo importante es la TAE, porque incluye el interés (TIN) más las comisiones. Un plazo más largo baja la cuota mensual pero aumenta el coste total en intereses.
Depende de tu perfil y tus ingresos, pero habitualmente entre 1.000 € y 15.000 €. Algunas entidades ofrecen importes mayores para clientes con buen historial.
Importante: Crédito Nuevo es un comparador y mediador de crédito gratuito, no una entidad prestamista: no concedemos préstamos ni decidimos importes. El importe final, el plazo y la TAE los establece cada entidad según tu perfil y su evaluación. Los importes elevados que se muestran son orientativos del mercado de préstamos personales; la oferta real puede ser menor. Compara siempre las condiciones antes de firmar.
Depende. Para importes pequeños y urgentes, un minicrédito. Para importes mayores que quieres devolver a plazos cómodos, un préstamo personal, que además suele tener una TAE mucho más baja.
Sí. Por ley tienes derecho al reembolso anticipado total o parcial. La mayoría de entidades reducen los intereses proporcionalmente y algunas no cobran penalización.
La mayoría de entidades la piden, pero algunas aceptan otros ingresos demostrables como pensiones o ingresos de autónomo. Lo importante es demostrar capacidad de devolución.